¿Podríamos usar agujeros de gusano para viajar por el espacio? Sí, según un nuevo estudio

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¿Recuerdas la película Interstellar (2014) o incluso “Horizonte de sucesos” (1997)? En estas cintas el humano es capaz de saltar a un agujero de gusano y emerger en una galaxia totalmente diferente, en otra zona del universo. Y es que los agujeros de gusano representan un concepto fascinante en física que presenta unos túneles muy particulares que conectan dos puntos diferentes en el espacio-tiempo.

Un pilar básico de la ciencia ficción

Sin embargo, la mayoría de las hipótesis principales que rodean a los agujeros de gusano sugieren que colapsarían tan pronto como se formaran debido a su inestabilidad -tal y como muestran en la serie Another Life (2019)-. Sin embargo, una nueva teoría postula que estos puentes de Einstein-Rosen, pueden permanecer lo suficientemente estables como para que los objetos entren por un lado y salgan por el otro, es decir, poder usarlos como atajos a través del espacio-tiempo.

Este fenómeno interestelar teórico funciona haciendo un túnel entre dos puntos distantes en el espacio. En el nuevo trabajo, realizado por el físico Pascal Koiran, de la École normale supérieure de Lyon (Francia), analizó esta figura utilizando un conjunto diferente de técnicas y descubrió que se podía documentar una partícula cruzando el horizonte de sucesos hacia el agujero de gusano, atravesarlo y llegar al otro lado en un período de tiempo finito. Si una partícula puede atravesar un agujero de gusano de forma segura, los humanos también podrían atravesarlo con una nave espacial y llegar a un planeta distante en una galaxia lejana.

Métricas de agujero de gusano

Las reglas de la física son fijas, pero hay libertad en la forma en que se describen matemáticamente las coordenadas, que se conocen como métricas.

Para llegar a esta conclusión, Koiran no utilizó la métrica de Schwartzchild (que describe el campo gravitacional fuera de una masa esférica, asumiendo que la carga eléctrica de la masa, el momento angular de la masa y la constante cosmológica universal son todos cero), sino la métrica de Eddington-Finkelstein, en la que se utilizan un par de agujeros negros, aunque con una cierta variación.

La imagen especular de un agujero negro, el agujero blanco. El agujero negro no permite dejar salir nada -ningún objeto puede escapar de la atracción de un agujero negro- y el agujero blanco -en teoría, pues aún no han sido descubiertos- no permite a nada que entre. Para hacer un agujero de gusano, basta con tomar un agujero negro y un agujero blanco y unir sus singularidades (los puntos de densidades infinitas en sus centros). Esto crea un túnel a través del espacio-tiempo. Así, con este sistema de coordenadas utilizado en la geometría de los agujeros negros el investigador encontró que cuando se usaba la métrica de Eddington-Finkelstein, se podía ver una partícula cruzando el horizonte de sucesos hacia el agujero de gusano, atravesar el agujero de gusano y salir por el otro lado. Luego, pudo rastrear el camino a través de un agujero de gusano usando esta métrica con mayor precisión de lo que es posible con la métrica de Schwartzchild, concluyendo que el agujero de gusano era estable, sin necesidad de que la materia exótica permaneciese abierta.

Por supuesto, esto no significa necesariamente que saltar a través de cualquier agujero negro nos transportará a través del universo. Sin embargo, plantea una teoría muy interesante que muestra que los agujeros de gusano no colapsarían instantáneamente tan pronto como surgen.

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