AYER AMIGOS, HOY ENEMIGOS
Miguel Hernández

Creo que se necesita de mucha madurez para afrontar estos últimos días que faltan para las elecciones, ya están muy cansonas y muy largas para llevarse efecto de casi un mes y las peleas en las redes son de toma y dame, de todos los adjetivos y calificativos de parte y parte, así iremos pasando los días del calendario hasta el domingo 29 de este mes que iniciamos, con respeto es dedicado a la madrecita, la que nos vio nacer.

Las peleas van y vienen y son muy pocos los amigos los que con respeto lanzan una puya política a favor de su candidato en preferencia y después añaden una alabanza que lo suben hasta los mismísimos cielos, claro que esto no es nada comparado en otro tiempo donde los casorios, amistades de los hijos, compadrazgos, vecinos y sectores de algunos vecindarios, tenían que hacerse solo por ser copartidarios políticos o sea ser del mismo partido político.

En medio de estas riñas partidistas estaba de por medio la creencia política que todo se lo conseguía por ser del mismo color, lo que llamamos hoy en día una palanca de oportunidades laborales, el color político ha gobernado en nuestro país creo que en toda la existencia y desde la firma de la constitución y conformación de lo que hoy es Colombia, claro que Colombia esa mas grande en extensión territorial y muy pocos departamentos o estados.

De historia sé muy poco, pero por algo se inventaron las redes sociales como para meter las narices e investigar cómo se formó Colombia en medio del azul y el rojo mucha sangre corrió hasta nuestros días, que gracias a Dios poco se ha desteñido y opacado con la llegada de otros colores y combinaciones vinieron a formar un abanico que poco o nada han aportado a la democracia colombiana para que se tranquilice y haya por fin una paz.

Con la llegada de los partidos de izquierda en los años 30s, liderados por Jorge Eliecer Gaitán, la Unión Nacional de Izquierda, fue el coco para los partidos tradicionales y vieron que esta fuerza que llegó con fuerza a los jóvenes de la época, pero duró poco con el asesinato de su líder político inmediato, pero no fue el fin de los partidos de izquierda que se fundaron a mediados del siglo XX con el peligro latente de ser eliminados y desaparecidos del mapa político.

Hoy en pleno siglo XXI estamos soportando agresiones, aunque no son físicas, pero al fin son agresiones en redes sociales y además cargadas de mentiras y calumnias, típicas de las revanchas políticas no como en antaño donde peligraba la vida, pero en a la hora de la verdad se falta a la verdad real, la cual debe reinar en esta clase de eventos donde se juega el futuro y el destino de toda una nación.

POR: MIGUEL HERNÁNDEZ

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