EDITORIAL

Con alegría recibimos la información referente a la entrega de la primera fase de la sede de la Universidad de Nariño en Tumaco, un emprendimiento que se había estancado durante años pero que ahora se reactivó para beneplácito de miles de estudiantes, no solo del puerto nariñense, sino también de los diferentes municipios de la costa pacífica de nuestro departamento.

Fueron largos años de espera y de decepciones en desarrollo de los cuales y ante la prolongada demora se llegó a la conclusión de que esta obra se había en uno de esos famosos “elefantes blancos” que tanto abundan en la geografía colombiana.

Sin embargo, con una inversión de 12.356 millones de pesos este transcendental proyecto volvió a avanzar para garantizarle educación superior a los habitantes de nuestra costa, lo que se constituye en una de las noticias más positivas de los últimos años para esta región de nuestro departamento de Nariño.

 

"Con alegría recibimos la información referente a la entrega de la primera fase de la sede de la Universidad de Nariño en Tumaco, un emprendimiento que se había estancado durante años pero que ahora se reactivó para beneplácito de miles de estudiantes, no solo del puerto nariñense, sino también de los diferentes municipios de la costa pacífica".

 

En efecto, sin ninguna clase de exageración hoy tenemos que decir con mucho orgullo que esta entrega de la primera fase de la sede en Tumaco de la Universidad de Nariño, se tiene que calificar como un paso histórico en materia educativa, puesto el contar con la posibilidad de poder acceder a la educación superior, sin tener que desplazarse a otros lugares, se había convertido en un viejo anhelo de la comunidad del puerto y también de todos los municipios costeros.

Ahora las puertas están abiertas para que miles de jóvenes tengan al alcance de la mano la oportunidad de una formación profesional, que les permita cristalizar sus proyectos de vida y de esta manera puedan aportar a una positiva transformación de sus regiones.

La feliz noticia de que este proyecto de alto impacto social, cuyos inicios datan de 2015, cuando a través del Sistema Nacional de Regalías se logró la aprobación de 10 mil millones de pesos, se deben al trabajo y gestión del señor gobernador de Nariño, Jhon Rojas Cabrera y a la alcaldesa de Tumaco, María Emilsen Angulo.

Naturalmente se tuvieron que superar dificultades e inconvenientes de toda clase para que luego de darle continuidad a la obra en el 2017, a partir del 2020 se haya logrado su reactivación con el acompañamiento de la Gobernación, que, mediante un convenio con el municipio de Tumaco, aportó mil millones de pesos para asegurar el cumplimiento del proyecto, puesto que los estudios financieros demostraron que para la continuidad de la obra hacían falta más recursos.

Gracias a esto, en las últimas horas fue posible el corte de cinta para la inauguración de esta transcendental obra de carácter educativo, acto del que fueron protagonistas el gobernador de Nariño, Jhon Rojas Cabrera y la alcaldesa del puerto María Emilsen Angulo, en la entrega de las nuevas instalaciones de Udenar en Tumaco.

Esto es el fruto del esfuerzo y el compromiso de trabajar por el desarrollo de la región, lo que ahora se materializa con esta sede que permitirá a los jóvenes costeros realizar sus estudios de educación superior, sin necesidad de tener que viajar a la ciudad de Pasto, lo que representa un enorme beneficio para centenares de familias.

En este Editorial alegre debemos destacar a la actual rectora de la Universidad de Nariño, Martha Sofia González, quien manifestó que la apertura de esta sede de Udenar en Tumaco, representa un enorme reto para la institución para que con un inmenso trabajo haya compromiso y una total unidad para que los jóvenes del puerto y de los diferentes municipios costeros, tengan en esta sede la maravillosa oportunidad de triunfar en sus vidas y de paso, propugnar por el progreso de su región.

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