Hoy, más que nunca los nariñenses tenemos la gran oportunidad de cristalizar muchas iniciativas de diferente carácter que se han postergado indefinidamente en el tiempo y se han diluido en los gobiernos de turno. Los resultados electorales a favor del nuevo presidente de los colombianos nos permiten hablarle de frente y con la dignidad de quien cumplió a cabalidad su misión; ahora le corresponde al nuevo mandatario ser generoso y benévolo con las peticiones justas de los nariñenses.