[-]

Se encuentra usted aquí

Minuto a Minuto

EN VIVO

28/02/2018 - 09:46
Los sismos ponen en alerta a los habitantes y con esta aplicación usted podrá informarse de todo lo referente.

Vea También...









Recomendado

Encuesta

¿Cuál cree que es la mayor causa de los accidentes con motociclistas como víctimas?

Chica Instagram de Hoy

Chica Instagram

27/10/2018 - 15:56
La joven modelo estadounidense cada vez que publica una foto vuelve locos a sus fans y quienes no se cansan de elogiarla. ¡Mira las fotos!

Espacio Paranormal

Para ver más noticias escalofriantes ingrese AQUÍ

Sábado, Julio 20, 2019 - 16:57

El nombre del seriado que una de las cadenas de televisión presenta en horario familiar está conformado por estas dos palabras, que si se leen sin detenerse a pensar en la carga semántica con la cual se busca atrapar audiencia, llama la atención porque se toman como antónimas o con significado paradójico y nada más.

Pero el enunciado como tal connota o guarda el mensaje que debe de quedar en la audiencia para la cual está hecha la serie: ser bandido paga, pero hay que aprender a ser buen bandido. Pues si, como lo manda la tradición picaresca, la moral que ha de seguirse es la aquella que permite justificar todas las acciones creando para cada una su regla propia, a la mejor manera de los relativistas que ven en la frase de Protágoras “el hombre es la medida de las cosas” un argumento que por ser tan real no puede debatirse.

Más que ser herederos de una ética pública según la cual nadie puede actuar en pro de su beneficio atentando contra el bienestar ajeno, la ciudadanía se ha fundado en estos lares sobre el principio del “nadie sabe para quién trabaja” allí donde “el vivo vive del tonto y el tonto de su trabajo” por lo que se educa en la familia, en la escuela y la calle para no dejarse tumbar y se estimula el desarrollo destrezas que permitan poder sacar provecho del descuido del otro, de la ignorancia del otro y de la buena fe del otro, cuando se la encuentre, porque si usted es bobo yo no y tome para que aprenda.

Ser corrompido más que una manera obligada de comportarse en sociedad es un atavismo que siempre ha de evidenciarse en el individuo como un mecanismo de defensa natural, que además de permitirle sobrevivir entre la vorágine burocrática le permite triunfar al buen tramposo, al que ha de hacer uso de todo su poder para lograr convertir su perversidad en ejemplo para los que buscan trepar rápido y fundar sus imperios económicos, sin reparar en escrúpulos y si en las mil y una formas de convalidar legalmente el fraude, sacrificando la verdad por la mentira que se instaura como única opción posible para creer en algo.

En El Diablo Cojuelo, novela escrita por Luis Vélez De Guevara, escritor de la España del siglo de oro, el bachiller Cleofás Pérez es llevado por un diablo cojo a ver lo que tapan los techos de las casas de Madrid y descubre la real condición humana de los habitantes de una ciudad que durante la vigilia solo permite ver lo suntuario que le sirve de adorno a la apariencia que solo el espejo es capaz de poner en duda. Nada diferente a lo que el bachiller Cleofás Pérez pudiera ver hoy si de nuevo el mismo diablo cojuelo, en vez de remontarlo por los cielos lo sentara frente a un televisor para volverle a mostrar la misma Babilonia par de la otra española y de aquella a la cual en la biblia se simboliza con una mujer sentada sobre una bestia para significar el dominio del mal.

El espectáculo es el mismo, solo que los decadentes seres que ponen al descubierto sus inmundicias, más que provocar rechazo despiertan admiración y son causa de halagos y premios, cuanto más puedan convertir la miseria en soporte de su ruindad, tal como sucede en cualquier reality show o seriado puesto al aire para ganar en el rating mostrando cuan buen bandido se puede llegar a ser sin perder la condición de honrado.

No por razones diferentes la lucha contra la corrupción es pelea de tigre contra burro amarrado, allí donde el criminal termina convertido en víctima y el burro o agredido es objeto de condenas.

Por: Ricardo Sarasty

ricardosarasty32@hotmail.com

- Software por Activisual -