Se encuentra usted aquí

Minuto a Minuto

EN VIVO

28/02/2018 - 09:46
Los sismos ponen en alerta a los habitantes y con esta aplicación usted podrá informarse de todo lo referente.

Vea También...









Recomendado

recomendado

23/11/2019 - 09:44
El Presidente informó que se inicia a una conversación Nacional y que fortalezca la agenda vigente de política social.
13/11/2019 - 18:26

Encuesta

¿Cuál cree que será el Campeón del Fútbol Colombiano?

 

Chica Instagram de Hoy

Chica Instagram

27/10/2018 - 15:56
La joven modelo estadounidense cada vez que publica una foto vuelve locos a sus fans y quienes no se cansan de elogiarla. ¡Mira las fotos!

Videos Virales

Espacio Paranormal

Para ver más noticias escalofriantes ingrese AQUÍ

Domingo, Septiembre 15, 2019 - 17:05

En elecciones los políticos se disfrazan, se maquillan, fingen y pagan para que les retoquen las fotos de los afiches y del tarjetón, y a pesar de siglos enteros de malas experiencias, las gentes por millones les siguen creyendo, incluyéndome yo. Será por aquello de que la esperanza nunca se pierde.

Uno de los defectos que más les reprocho por dañino y perturbador, es esa especie de relación malsana entre los votantes y los candidatos según la cual, y casi por instinto, los primeros aguardan con cierto aletargamiento que durante las elecciones los segundos hagan o digan algo tan estruendosamente que los atraiga y los haga vibrar, algo que les haga sentir que están frente a un superhéroe que los va a redimir mágicamente de sus penurias.

Pero todo eso es falso de principio a fin. El aletargamiento es como el opio, mantiene la mente lejos de la realidad, la aísla, la pone a salvo de responsabilidades. ¡Que piensen otros por mí, que digan lo que tiene que hacerse! ¡Yo espero aquí a que me convenzan con algo!

Los políticos profesionales saben cómo funciona. La clave está en descubrir lo que las mayorías quieren oír o lo que quieren escuchar los de su target -que es como llaman ahora los nichos del mercado electoral- a las volandas, no importa que tan útiles y serias sean las propuestas.

Por eso la relación es un engaño: una mayoría que se rehúsa a pensar con autonomía, inteligencia y responsabilidad sobre los temas importantes de la vida, mientras una minoría astuta llena ese vacío guiada de la mano de esas encuestas que viven de explorar y explotar bajos instintos, ayudada por propaganda fútil inventada “para engatusar calentanos”.

Me temo que esto no cambia. Para estas próximas elecciones, temas cruciales para Nariño ni siquiera han merecido una mención de los candidatos, de ningún partido, ni de los que aspiran a las alcaldías ni a la gobernación y mucho menos al consejo o a la Asamblea Departamental.

Pongo un ejemplo fundamental: el tema migratorio. Me dirán que otra vez con el mismo tema, y sí, es que así debe ser. Los problemas merecen nuestra atención hasta que se encuentren las soluciones. La migración venezolana no va a ceder, ni fácilmente, ni en el corto plazo. La crisis en ese país empeora cada día y el destino natural es Colombia. Seguirán entrando por Cúcuta y tratando de salir por Ipiales, por cientos y miles, la pobreza y el hambre no dan espera, hay que huir de la desgracia.

Y mientras tanto nuestros candidatos guardan sigiloso silencio. ¿A que le temen? ¿A perder? ¿Suponen que las voces de la xenofobia los van a llevar a la derrota? ¿Qué plan tienen para la contingencia? ¿Tenemos que esperarnos hasta que nos sorprendan cuando lleguen al gobierno para saber lo que van a hacer?

La defensa de los Derechos Humanos y las tareas humanitarias se tienen que abordar de frente, sin titubeos, hay que diseñar programas lógicos y realizables, hay que ponerles la cara a los problemas.

Se van a necesitar recursos cuantiosos, vengan del gobierno nacional, de la cooperación internacional o de los países vecinos, de esos que hacen tanta alharaca en la OEA y en el Grupo de Lima pero que después se hacen los de la vista gorda a la hora de cumplir compromisos.

Hay que crear mecanismos de atención a los migrantes, y para eso los gobiernos locales tendrán que ajustar sus estructuras físicas y administrativas para que no les queden grandes estos desafíos.

Las migraciones históricamente han sido positivas, han incidido en el progreso de los pueblos. Todo depende de cómo se perciban: como una carga, o como una oportunidad excepcional para unirnos y aprender de otras culturas sobre los principios de solidaridad, generosidad y paz.

Por Miriam Martínez Díaz

@PazAportes

- Software por Activisual -