Se encuentra usted aquí

Minuto a Minuto

EN VIVO

28/02/2018 - 09:46
Los sismos ponen en alerta a los habitantes y con esta aplicación usted podrá informarse de todo lo referente.

Vea También...









Recomendado

recomendado

Foto: Europa Press
31/10/2019 - 11:40
El jefe de Estado anunció la presencia de 2.500 agentes, en los próximos 40 días, para resguardar la seguridad de los habitantes del departamento.
Foto: Presidencia
27/10/2019 - 21:54
El presidente de los colombianos se refirió a la jornada de elecciones regionales y realizó su balance.
26/10/2019 - 18:53

Encuesta

¿Le conviene al gobierno de Iván Duque que Guillermo Botero haya renunciado?

Chica Instagram de Hoy

Chica Instagram

27/10/2018 - 15:56
La joven modelo estadounidense cada vez que publica una foto vuelve locos a sus fans y quienes no se cansan de elogiarla. ¡Mira las fotos!

Espacio Paranormal

Para ver más noticias escalofriantes ingrese AQUÍ

Lunes, Febrero 18, 2019 - 16:39

Hoy, los seres humanos presumimos que somos modernos y que hemos traspasado casi todas las metas que nos hemos propuesto. Incluso, cuando se dieron los primeros pasos de la revolución industrial, hubo quienes llegaron a afirmar que a Dios ya no se le necesitaba, demostrando una soberbia sin límites.

A medida que hemos avanzado, que más “soluciones” damos a nuestros problemas a través de la tecnología, nos creemos más superiores y centro del universo. Sin embargo parece que mientras más avanzamos tecnológicamente, más maldad se plasma en el mundo.

Por eso, muchas personas de buen corazón se preguntan ¿por qué hay tanta maldad?, sobre todo por el nivel de crueldad al que se ha llegado.

A veces nos preguntamos por qué Dios nos hace pasar malos momentos si tanto nos quiere por ser sus hijos. Pero esos malos momentos nos los hacemos pasar nosotros mismos con nuestro egoísmo y con nuestra falta de amor.

Toda la maldad que está sucediendo (asesinatos, violaciones, adulterio, pornografía, borracheras, pleitos, celos, iras, contiendas, egoísmo, falta de perdón, falta de respeto, familias destruidas, robos, secuestros, codicias, egocentrismo, ambición de poder, etc.), podemos darnos cuenta que son por tres razones fundamentales: 1) El egoísmo, para satisfacer las pasiones de la carne; 2) El orgullo, que impide que nos relacionemos armónicamente con otros; y 3) la ambición de tener o codicia (la raíz de todos los males es el amor al dinero).

Aparte de los males físicos que nos aquejan, se encuentra el mal moral, reflejado en la injusticia, la marginación, la soledad, la desesperación. En la causa de estos males entra en juego el mismo ser humano; es el mal que nos hacemos unos a otros con nuestra manera egoísta de vivir, con nuestra ambición, con nuestra falta de solidaridad y de caridad, con nuestro egoísmo, con nuestra avaricia. Debemos tener muy en cuenta que no es un mal que nos hace Dios. Es el mal que nos hacemos unos a otros usando indebidamente nuestra libertad, convirtiéndola en libertinaje.

Desafortunadamente hemos hecho a un lado a Dios. Cada vez menos gente desea escuchar de Dios o lo hace pero decide seguir viviendo conforme a sus propios lineamientos. Sin embargo, Dios en su infinita misericordia quiere desterrar el mal y nos invita a participar en esa obra que ya inició Jesús. Jesús vence el mal en la cruz, dando su propia vida, convirtiéndose en luz ante las tinieblas que también son el pecado.

En Jesús es donde tenemos la respuesta al problema del mal. Él ha vencido, da esperanza, da paz, crea justicia, la justicia del amor. Él da sentido a nuestra vida para que comprendamos el bien y para que desterremos con el sacrificio de nuestra vida y a imitación de Jesús, cualquier tipo de mal, para que todos los hombres tengan el gozo de sentirse tratados y queridos como hermanos.


Y lo más importante para nosotros como creyentes, Él ha vencido también el supremo mal que es la muerte, con su resurrección. Cristo es nuestra esperanza en la lucha contra el mal. La maldad que hoy vemos reflejada en el mundo está arraigada en muchos corazones, siendo Jesús la única salvación para nosotros.

 

Por: Narciso Obando López, Pbro.

- Software por Activisual -