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Sábado, Julio 20, 2019 - 18:19

Santafé de Bogotá, estaba convulsionada con la serie de noticias provenientes de España a partir de la llegada del comisionado de la Junta de Sevilla don Juan José Sanllorente. Preso Fernando VII, Napoleón Bonaparte había impuesto a su hermano, don José Bonaparte, como nuevo monarca español.

De igual manera había expedido nuevas normas donde reconocía a las autoridades españolas en América, siempre y cuando acojan el nuevo régimen, situación que dio pie para la división entre defensores de Fernando VII que eran en su gran mayoría y los afrancesados dispuestos a respaldar al usurpador José I.

El momento es oportuno para que los “descendientes de don Pelayo” como se hacían llamar la oligarquía criolla, entre a solicitar al virrey Amar y Borbón ciertos privilegios que den tranquilidad frente a una posible invasión francesa que están dispuestos a combatir en defensa de Fernando VII, como observaremos en la documentación que traeremos respecto a los acontecimientos del 20 de julio de 1810.

Reconocidos historiadores precisan que la pelea generada por el florero de Llorente
fue el pretexto para que hace 209 años convulsionara lo que hoy es Colombia.

 

Santafé de Bogotá al igual que lo hicieron otras ciudades del continente en diferente día, conforma o integra el 20 de julio de 1810 una Junta de notables que curiosamente debería presidir, a petición de los confabulados, el propio virrey Amar y Borbón.

Al no admitir el Virrey su postulación de manera directa, el acta registra que se  “protesta no abdicar los derechos imprescriptibles de la soberanía del pueblo a otra persona que a la de su augusto y desgraciado monarca don Fernando VII”,  reconociendo de manera clara y concreta el vasallaje, sumisión y acatamiento a la autoridad del monarca y la dependencia de España, tanto que el protocolo para asumir posesión por parte de los integrantes de la Junta y demás cargos preguntaba: “Juráis por Dios Nuestro Señor y los santos evangelios que estáis tomando, defender, proteger y conservar nuestra Santa Religión, Católica, Apostólica y Romana, sostener los derechos del Señor Fernando VII contra el usurpador de su corona Napoleón Bonaparte y su hermano José…?, ante lo cual los congresistas responden, puestas las manos sobre los Evangelios y formando la señal de la cruz, la fórmula del juramento siguiente:

“Juramos por el Dios que existe en los cielos y cuya imagen está presente y cuyas sagradas y adorables máximas contiene este libro, cumplir religiosamente la Constitución y voluntad del pueblo expresada en esta acta, acerca de la forma de Gobierno provisional que ha instalado; derramar hasta la última gota de nuestra sangre por defender nuestra sagrada religión, católica, apostólica, romana, Nuestro amado monarca Fernando VII y la libertad de la Patria”. 

Junta santafereña 

El 21 y 23 de julio, similar a Quito el 16 de agosto de 1809, se ordena por parte de la Junta santafereña, poner un gran retrato al óleo de Fernando VII en la Plaza Mayor o principal de Santafé de Bogotá para que presida las reuniones o manifestaciones de la época.

El primer Bando de la nueva Junta de Gobierno,  redactado por Camilo Torres, manifiesta que: “Convencido este cuerpo de los sentimientos con que el pueblo ha excitado su lealtad a favor de su justa causa, ha resuelto, como fundamento de la Constitución a que prestará todo el lleno de su energía, se observen los puntos siguientes:

1º Sostener y defender la Religión Católica, Apostólica y Romana.

2º Defender los derechos de nuestro amable soberano don Fernando VII, conservando este reino a su augusta persona hasta que tengamos la feliz suerte de verlo restituido a un trono de que le arrancó el tirano del mundo (Napoleón”.

El 6 de septiembre de 1810, se diseña el primer Escudo de Armas que se tenga noticia del supuesto nuevo régimen donde se conserva insignias de fidelidad y lealtad a Fernando Séptimo y por consiguiente a España. Este emblema es en la actualidad el Escudo de Funza, reconocida como Villa Santiago de Bogotá para aquel entonces.

El 14 de octubre de 1810, día del cumpleaños del monarca español, la orden fue de festejar dicha efemérides con todo el fervor y el entusiasmo que la ocasión ameritaba, según clara manifestación de Miguel Antonio Caro cuando afirma: “la prueba de que esa Junta de 20 de julio de 1810 no proclamó independencia sino más bien dependencia del Rey de las Españas, es que ella misma, la Junta de Gobierno, en 14 de octubre del año expresado, celebró el cumpleaños de Fernando Séptimo con fiesta solemne en la Catedral, procesión, salvas de artillería, ejercicios de fuego e iluminación  por la noche…” 

Fernando VII,
monarca.

 

Primera Ley de la República

 

La Constitución de 1811 de Cundinamarca, que se reconoce como la primera de la república es totalmente monarquista al reconocer a Fernando VII como su rey, asumiendo el poder ejecutivo Jorge Tadeo Lozano a nombre del rey de España. Estos casos no son aislados por parte de la Junta Suprema de Gobierno, largo sería enumerar toda la serie de hechos que demuestran la sumisión, el vasallaje, reconocimiento y acatamiento a Fernando VII y a España hasta el 16 de julio de 1813 cuando a petición de Antonio Nariño el colegio electoral de Cundinamarca aprobó “que de hoy en adelante Cundinamarca es un Estado libre e independiente, queda separado para siempre de la corona y gobierno de España y de toda autoridad que no emane inmediatamente del pueblo y sus representantes...”     

De atenernos a considerar el 20 de julio de 1810 como el día de independencia de nuestro país, cómo explicar la dependencia monárquica de España que aún conservaron por unos años más regiones como la costa caribe, Antioquia, el Valle del Cauca, Popayán, Pasto, los Santanderes, los llanos  y en general todo el resto de la hoy Colombia, exceptuando claro está a Santafé de Bogotá.

Antonio Nariño,
general.
 

El movimiento se circunscribe a solo a esta ciudad, y lo decimos nuevamente bajo los planteamientos de acatar a Fernando VII como su único monarca a defender para combatir al usurpador José Bonaparte, impuesto en el trono español por su hermano el emperador francés, Napoleón Bonaparte; reconocer, como en efecto se reconoce a la religión Católica, Apostólica y Romana de ser también la única, evitando el ingreso de los libres pensadores franceses; y finalmente se declaraba la guerra frontal contra Francia ante la invasión de que había sido objeto España.

 

Acta de juramento 

 

El acta, el juramento, los principales objetivos del 20 de julio de 1810, describen de manera clara y concreta cual fue la situación que se presentó dentro de los acontecimientos en referencia, encontrándonos con que éstos nada tienen que ver con la independencia de nuestro país respecto a España y menos aún el desconocimiento de la autoridad de Fernando VII.

Continuemos analizando la documentación que se tiene al respecto, trayendo a referencia sesudos conceptos que desvirtúan por completo el llamado grito de independencia de nuestro país el 20 de julio de 1810, dejando en claro que éste episodio solo puede denominarse así a partir del 16 de julio de 1813, como en efecto lo fue, de acuerdo a la documentación que vamos a continuación a presentar y analizar.

El historiador Indalecio Liévano Aguirre, refiere así los acontecimientos del 20 de julio de 1810: “Por las correcciones y entrerrenglonaduras que se hicieron en el Acta del Cabildo del 20 de julio de 1810, ha podido establecerse que su redacción inicial fue modificada en el sentido de hacer más expreso el reconocimiento de Fernando VII y del Consejo de Regencia y dar importancia especial al nombramiento del Virrey como Presidente de la Junta Suprema.”

Manuel Murillo,
político.

 

“Como a los criollos no les importaba la Independencia sino compartir el poder con las autoridades coloniales, en el Cabildo de Santafé pudo el Oidor Jurado, la noche del 20 de julio, conseguir que en el Acta de ese día se dejaran registrados y a salvo los intereses de la Metrópoli.…” 

Nosotros, dice Miguel Antonio Caro: hemos distinguido esas dos fechas, bien que sin separarlas, pues la una conduce a la otra; y hemos concluido: el 20 de julio no es aniversario de independencia, porque entonces no se proclamó independencia; ni del nacimiento de la República, porque la forma monárquica subsistió hasta 1813…” 

Finalmente es necesario conocer, que solamente a partir de la expedición de la ley 60 del 8 de mayo de 1873 que sancionara Manuel Murillo Toro, se “declara día festivo para la república el 20 de julio como aniversario de la proclamación de la independencia nacional en 1810”, dirimiendo una controversia entre Miguel Antonio Caro y José María Quijano Otero.

El historiador vallecaucano, Cristian Caicedo de La Serna, miembro de número de la Academia Vallecaucana de Historia, es muy categórico en afirmar: “En esta acta del 20 de julio 1810, está probado que se juró defender el Nuevo Reino, del dominio de Francia; dar la vida y “derramar hasta la  última gota de nuestra sangre” por la religión Católica, Apostólica y Romana, por la Patria y por el Rey de España y de América, el amado Fernando VII; es demostración perfecta que el grito de independencia es un disfraz fijado en la mente de varias generaciones colombianas, al negarse a aceptar la verdad. Nuestra guerra de independencia fue la misma guerra de la Península y sus dominios: quitarse de encima el yugo francés, lograr nuestra libertad de Francia.

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