Apertura y reactivación

Felipe Gonzalez

Después de la reapertura de la frontera entre Colombia y Ecuador, en la zona fronteriza por parte del territorio colombiano se ha podido ver un afloramiento en la economía de la zona y por ende una gran contribución a la reactivación económica del territorio. La comunidad de Ipiales ha tomado esta decisión de la mejor manera ya que era una situación que se llevaba buscando desde hace mucho tiempo en el departamento de Nariño, buscando de alguna manera volver a la normalidad, al igual que en los tiempos anteriores al inicio de la pandemia de coronavirus en Colombia.

De igual manera es importante recalcar el el cual a partir del momento en el que se oficializo la apertura del puente Internacional de Rumichaca, se han venido exigiendo los respectivos protocolos de bioseguridad y la presentación del carné con las dos dosis contra el coronavirus para hacer el tránsito entre los dos países, además por parte del gobierno ecuatoriano también se ha tomado la medida de exigir una prueba de Covid-19 para pasar más allá de cierto punto.

Por otra parte, también es importante recalcar al trabajo en contingencia, además de los esfuerzos realizados por las autoridades teniendo en cuenta la premura en la decisión del Comité de Operaciones de Emergencia COE Nacional de Ecuador, razón por la cual se tuvieron que tomar decisiones de manera inmediata, afortunadamente las autoridades colombianas alistaban la apertura de la frontera desde meses atrás, de que se confirmara esta medida, razón que ayudó de gran manera la contingencia vivida en la zona fronteriza donde a partir del 17 de diciembre de 2021 las personas pudieron hacer transito legal por el puente de Rumichaca en ambos sentidos, por otra parte Migración Colombia, Policía Departamental, Ejército, Secretaría de Tránsito Municipal de Ipiales, la oficina de Asuntos de la Frontera, así como Instituto Departamental y Secretaría de Salud de Ipiales.

De igual manera es necesario recordar que esta situación depende de todos y esto no es solamente un gusto que pasa por particulares, sino que hay miles de familias a nivel departamental que necesitan la frontera entre los dos países abierta, ya que los ciudadanos ecuatorianos desde hace algunos años han representado gran porcentaje de las compras en los comercios de Nariño, especialmente en la zona fronteriza.

Por: Felipe González Rodríguez

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