EL DÍA UNIVERSAL DEL TRABAJO
Jorge Enrique Tello Chávez

Nuestros primeros padres fueron tentados por Satanás, a comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, desobedeciendo al Señor, quien les ordenó, comer de todos los árboles del Edén, menos tocar dicho árbol. Eva fue engañada por la serpiente, al asegurarle que si comía de dicho árbol sería igual a Dios.

Fue el pecado original, el de la desobediencia, que expulsó del Paraíso Terrenal a Adán y Eva, recibiendo la sentencia divina: “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente”, apareciendo colateralmente la muerte en todo el género humano.

De esta manera, a través de la historia nos encontramos que la sociedad ha estado conformada por dos bandos: El primero con patronos, ricos, pudientes y feudales, y el segundo integrado por esclavos, pobres, obreros y trabajadores, que mueven y generan la economía de un país.

Ante los abusos de los patronos en contra de los obreros, se han originado las grandes luchas sociales, cuyos levantamientos sangrientos cobraron la vida de líderes sindicales, quienes, con sus elocuentes discursos de inconformismo, han dado a conocer la serie de desmanes, maltratos, injusticias y sometimientos de las clases menos favorecidas.

En plena Revolución Industrial en 1.886, se llevaron a cabo muchas manifestaciones y protestas en los Estados Unidos, por las largas jornadas de 12 y hasta 14 horas diarias de trabajo, originando huelgas y paros escalonados de las industrias, que llevaron a las autoridades a fusilar a cuatro trabajadores en Chicago, el primero de mayo de ese año. Siendo acogida esa fecha como el Dia Universal del Trabajo, por parte del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1989.

Desde aquellos tiempos hasta hoy, las manifestaciones sindicales se han programado para reivindicar los mas justos derechos laborales, buscando que el trabajo sea remunerado de manera justa y equitativa; que las 24 horas del día se repartan 8 para desempeñar el trabajo, 8 para dedicarla a la familia y 8 para descansar y retomar fuerzas. Sumándose en los últimos años, la igualdad de género, sin discriminar el trabajo realizado por la mujer, el reconocimiento de la salud tanto para el trabajador como para su esposa y sus hijos.

Entre los puntos más álgidos de las luchas sindicalistas, han sido el reconocimiento de las prestaciones sociales como las cesantías, sus intereses, las vacaciones remuneradas, el suministro de uniformes, overoles y zapatos; el reconocimiento del dominical o festivo doble, las horas extras; el promocionar ascensos al interior de las empresas a aquellos trabajadores por su alto espíritu de responsabilidad y cumplimiento. Finalmente ser merecedores a una pensión justa para disfrutarla en su vejez.

Todas estas conquistas se han logrado gracias a los dirigentes de las Centrales Obreras del país, como La Confederación General de Trabajadores (CGT), La Central de Trabajadores Demócratas de Colombia, (CTDC), La Central de Trabajadores de Colombia, (CTC) y La Central Unitaria de Trabajadores, que aglutinan a infinidad de sindicatos y asociaciones, con la programación de congresos, seminarios, publicaciones periódicas para reivindicar sus derechos, consagrados en el Código Sustantivo del Trabajo.

¡A TODOS Y TODAS… FELIZ DIA DEL BUEY!

Por: Jorge Enrique Tello Chávez

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