Incertidumbre nacional
Hernán Insuasti Gonzales (Acord)

La mayoría de los colombianos queremos que nuestra Selección nacional clasifique al Mundial de Catar 2022. El conseguir ese objetivo significa que muchas personas se beneficien, especialmente las nuevas generaciones que practican este deporte, quienes miran una salida excelente para encaminarse por un buen rumbo. También el comercio también saldría fortalecido.

Sin embargo, la realidad nos dice que llegar a esa cita orbital es muy difícil, simplemente porque no únicamente depende de una victoria colombiana de visitante hoy ante Venezuela, sino que además se deberá esperar que Perú no gane en Lima ante el ya eliminado Paraguay que además presentará muchas bajas en nómina.

Con un empate ante los venezolanos se deberá esperar que los peruanos pierdan y que Chile no se imponga a Uruguay en Santiago, probabilidad más remota, pero al fin y al cabo opción que se debe tener en cuenta.

 

"La Selección Colombia se juega hoy su última carta al Mundial de Catar, pero lo complicado de todo es que no únicamente depende de sí misma, sino de que se le den otros resultados".

 

De todas maneras, el depender de terceros no habla bien de la campaña de Colombia y si somos justos lo que debería darse sería que el seleccionado peruano dispute el repechaje contra Australia o Emiratos Árabes para que busque llegar a la cita orbital.

Las cosas se han hecho mal por parte de los dirigentes que integran la Federación Colombiana de Fútbol al no respaldar el proceso que comenzó para estas eliminatorias el señor Carlos Queiroz y al mismo tiempo los federativos se hicieron manipular por los jugadores para que se despidiera al mencionado técnico.

Luego se contrató a un técnico bueno como Reinaldo Rueda, quien infortunadamente ha tenido innumerables desaciertos, por eso, unido al paupérrimo nivel de jugadores referentes y sin carácter, se perdieron puntos que prácticamente están costando la clasificación.

Rueda citó a futbolistas de un nivel pobrísimo y con una forma física lamentable como Fran Fabra, quien con su gordura uno no cree que pueda estar en el alto rendimiento.

Así las cosas, la posibilidad de que nuestra selección Colombia arribe a su séptimo Mundial es muy remoto. Si logra el objetivo bien venido sea, pero si no se da bien merecido se lo tiene nuestro representativo tricolor.

Esperemos que las intervenciones en las citas ecuménicas de 1962, 1990, 1994, 1998, 2014 y 2018 no solo sean unos bonitos recuerdos. Se clasifique o no, la dirigencia colombiana deberá hacer las cosas bien para llegar con solvencia al Mundial de 2026.

Por: Hernán Insuasti Gonzales (Acord)

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