La Guerra Santa Musulmana

Emilio Coral Ojeda

La Guerra Santa o la Yihad hace parte fundamental de la justificación de algunos grupos o sectas fanáticas musulmanas que encuentran en el Corán la explicación para atacar a los considerados infieles, de tal modo que al hacerlo se ganan la salvación, se purifican, su memoria será honrada como corresponde a la de un santo. Por lo que entonces según este pensamiento e ideología religiosa está bien haber causado la muerte a por lo menos tres mil personas inocentes al destruir las torres gemelas en   Nueva York, hace 20 años, el 11 de septiembre de 2001. La Yihad es el sustento religioso   y político de grupos como Hamas, Isis, Al Qaeda. Los talibanes, que entre 2004 y 2017 han ejecutado 14 ataques considerados terroristas en países como Bulgaria, Francia, España, Bélgica, Alemania, Suecia, causando la muerte de por ejemplo las 193 víctimas fatales del atentado de la Puerta de Atocha, en Madrid, una estación de trenes, el 11 de marzo de 2004.

A los 20 años del espantoso y terrorífico ataque a las torres gemelas es necesario tener en cuenta el retiro de las fuerzas militares de Afganistán y la llegada al poder por parte de los talibanes. Este hecho ha sido leído y entendido como un fracaso de los Estados Unidos para controlar y combatir el terrorismo, puesto que los grupos fanáticos musulmanes pueden ser amparados, protegidos y fomentados por los talibanes. Lo que se conoce es que la estrategia militar de los Estados Unidos de América para luchar contra el terrorismo ha cambiado, ha pasado de la invasión militar de un país a la selección de objetivos específicos, a la ubicación de puntos concretos que son atacados militarmente con fuerzas especializadas y recurriendo a la tecnología más avanzada.

Es necesario tener en cuenta que la religión es una parte muy importante de las diversas culturas humanas y que su respeto incluso hace parte de los Derechos Humanos de las personas y los colectivos humanos. En las distintas culturas de los pueblos musulmanes la Yihad o Guerra Santa puede ser aceptada por unos y rechazada por otros, generándose un conflicto que se mezcla con lo social, con lo político, con el dominio ejercido por los Estados Unidos, con la complicidad de algunos Estados del mundo árabe, generándose las condiciones de injusticia, explotación, sometimiento y dominación que al mezclarse con el fanatismo religioso han sembrado la semilla y el cultivo para que germine y crezca lo que desde acá, desde las culturas y sociedades occidentales capitalistas nombramos como terrorismo, pero que desde el pensamiento, la historia propia, la diversidad  cultural y el contradiscurso del dominado y sometido puede llegar a ser la defensa de sus territorios, su historia, su memoria, su identidad, su pensamiento e ideología religiosa.

De tal modo que vale la pena preguntarse si el terrorismo puede ser combatido solamente y exclusivamente mediante lo estrictamente militar o si es necesario escuchar al considerado terrorista, escuchar por ejemplo a los talibanes, a Isis, a Al Qaeda, para entender, ceder, negociar, lograr acuerdos, no como muestra de debilidad, sino como compromiso con el bien estar de la humanidad, entendiendo que la diversidad no justifica tratarnos como enemigos.

Por: Emilio Coral Ojeda

 

Category