La política dinámica de Colombia
Miguel Hernández

Quien se imaginaría que después de casi los cuatro años de gobierno del señor presidente Iván Duque y en toda la campaña que se gastaron todos los candidatos en llegar a la Casa de Nariño, fuimos muchos las personas que se nos perdió el respeto hacia nuestras amistades y rompimos nuestras relaciones por culpa de nuestros candidatos y afines partidos políticos, pensábamos que cada cual teníamos la razón.

Les estoy hablando de los amigos que en redes sociales se compartía tantos correos ya sean cargados de humos, de conocimiento, de chismes de la farándula ya sea la casera y de todo lo relacionado que se maneja en estas redes del entretenimiento, fueron tan amenazantes o tan ridículas de amenazar de muerte, o de desterrar de sus páginas a todos aquellos que estaban en desacuerdo por el candidato de su preferencia.

Así como los propios candidatos se dijeron muchas barbaridades, también los electores y simpatizantes se dijeron muchos improperios, lanzando insultos sin respetar a veces si eran amistades o personas extrañas y además del sexo opuesto. En conclusión, los insultos de todos los calibres de parte y parte no se hicieron esperar, unos tildándolos de guerrilleros y otros de cómplices de la nefasta corrupción, la que nos tiene agobiados.

Ahora con la cabeza fría podemos decir que la política es un oficio mal visto por muchas personas, las cuales la experiencia que ha deparado- por los políticos, que después de sentarse en su nuevo puesto de trabajo, poco o nada han hecho por sus electores, que después de tanta bulla política no queda nada, solamente los sinsabores de que el elegido se acuerde de los que le dieron el aval para que se siente en su nuevo empleo de trabajo.

Y más aún cuando vemos en los noticieros, los odios y las peleas se fueron al carajo cuando se los vio abrazarse con su contrincante, que pareciera que se fueran a dar una tremenda muenda de puños, pero no fue así y más bien fueron los diálogos los que triunfaron. En estos momentos uno ya no sabe en qué pensar por el ridículo expuesto en las tales redes sociales en las cuales las peleas e insultos venían de todas partes.

Y lo más irrisorio es qué voy a hacer si quedé de enemigo de cuantos amigos y conocidos que no fuimos simpatizantes del candidato, pero lo más chistoso es que salimos peleando y ver a los protagonistas de esta historia como en un final de cuento dándose la mano y abrazándose como los grandes amigos y yo, que hasta me da pena salir de mi casa y encontrarme con mis enemigos de redes sociales después de transarnos en un enredo político.

Pero creo que todo será de entender que la política da para todo, la política es el orden de la vida, casi todo está controlado por la política y será fácil otra vez de encontrarse con un examigo y aclarar la situación y volver a lo que fue antes, de toda esa pesadilla llamada campaña política.

Por: MIGUEL HERNÁNDEZ

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