“No se necesitan votos”

Luis Eduardo Solarte Pastás

Estamos a menos de dos meses de las elecciones y muchos candidatos parece que ya se sienten elegidos, gracias al optimismo desbordante y triunfalista que les imprimen sus asesores de campaña.

Si bien en un proceso como el electoral hay que sentirse todos los días radiantes y ganadores, esto no da motivo para que a los candidatos, les suban los humos a la cabeza porque en “la puerta del horno se quema el pan”.

Es tanto la euforia que se respira, que por poco les falta que en las entradas de sus sedes políticas, cuelguen amplios letreros que digan “no se reciben adhesiones ni se necesitan votos”.

Y todo porque se creen y están convencidos en que son “ganadores”, debido a la ilusión puesta en unas encuestas de pacotilla y misteriosas que aparecen en las redes sociales.

¡Cuidado, señores candidatos!, no olviden que el día de las elecciones es la mejor encuesta entre los ciudadanos que verdaderamente votan.

Hasta cuando llegue el 13 de marzo mucha agua puede correr bajo los puentes y quizás muchos aspirantes se “ahoguen”. Así que nada de triunfalismos.

La hora de los “líderes”

En estos días de campañas es muy común observar a algunos supuestos líderes que deambulan de sede en sede política, con carpeta y listas en mano, ofreciendo a los candidatos votos de ciudadanos por cierta cantidad de dinero o con la finalidad de sacar cualquier otro provecho personal.

Con la finalidad de combatir y acabar con tales “mercaderes”, el artículo 7 de la Ley 1864 del 17 de agosto de 2017, estipula que quienes sean descubiertos en la práctica de ese delito, podrían tener una prisión de cuatro (4) a nueve (9) años y multa de cuatrocientos (400) a mil doscientos (1.200) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.

Sin embargo, a los “mercaderes de votos” parece no preocuparles las sanciones contempladas en la Ley. Siguen adelante con su delito y lo más llamativo es que lo hacen a espaldas de los posibles electores; por ello, llegado el día de elecciones y de los escrutinios muchos candidatos ven con tristeza que no votaron por ellos y que fueron vilmente estafados.

¡Bien hecho!

Los “compradores”

Para que existan “mercaderes de votos” es porque también hay “compradores”, es decir, los candidatos, quienes no sólo dan dinero sino que además utilizan otro tipo de prácticas corruptas con el elector. Es así como “la entrega de tejas de zinc, bultos de cemento o mercados son algunos de los rostros más conocidos de la compra de votos”.

En la actualidad, en términos del artículo 6 de la ley 1864 del 17 de agosto de 2017, quienes sean descubiertos en delitos de corrupción al sufragante, se harían merecedores a una pena de prisión de 4 a 8 años y una multa de 200 a 1000 salarios mínimos legales vigentes.

Lastimosamente, en este país, la venta y compra de votos se ha convertido en algo tan común que ya ni siquiera las autoridades se inmutan para combatirla.  Pero lo más gracioso es escuchar a los candidatos diciendo que van a combatir la corrupción.

¡Qué vergüenza!

Por: Luis Eduardo Solarte Pastás

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