Carlos Lagos

Esta semana tuve el privilegio de entrevistar a la PhD. María Cristina Ocampo, quien analizó las diferentes encuestas donde se confirma la tendencia de que Gustavo Petro sigue punteando y nunca ha dejado de crecer, al punto de colocarse a solo cinco puntos de ganar en primera vuelta estas elecciones. Esto indicaría, que ningún hecho diferente a uno extra electoral podría impedir su victoria en las elecciones presidenciales.

Lo novedoso está en establecer quién ocuparía el segundo lugar en la primera vuelta electoral. Federico Gutiérrez se presentaba como el candidato indiscutible para pasar a segunda vuelta; sin embargo en las últimas encuestas el candidato ha sufrido un deterioro en su imagen y en su intención de voto, cediendo rápidamente su lugar a Rodolfo Hernández; no obstante este crecimiento resulta un tanto exótico e injustificado, porque a pesar del dinamismo de la política, no resulta lógico un ascenso tan intempestivo sin que haya sucedido ningún hecho extraordinario desde el punto de vista político o desde el punto de vista de generación de opinión.

Ahora encontrándonos dentro de un escenario de crisis no solo nacional sino a nivel mundial, se esperarían respuestas altamente calificadas y altamente complejas; por lo que se advierte que los candidatos que estaban más calificados para dar esa respuesta a estas preguntas complejas, se quedaron relegados en el camino.

Con un programa realizado por expertos en economía, en derecho y de manera especial en medio ambiente, si Petro no se contradice a sí mismo, podría lograr un gobierno importante, frente a esto sus opositores acudieron a figuras caricaturescas como la de “Fico” Gutiérrez, quién no se presenta con un mensaje coherente para la gente y Rodolfo Hernández, el ingeniero como se hace llamar, es otra caricatura del populismo, un viejo que se disfraza de joven, utilizando las metodologías del tik Tok, para no comprometerse con ninguna verdad, ni propuesta seria en torno a los programas que le debería ofrecer al país.

Nunca antes habíamos caído tan bajo en la oferta electoral y no podemos decir que no hubo opciones, como se advirtió; entonces nos quedamos en un escenario como el descrito por el escritor Santiago Gamboa en su libro “Perder es cuestión de método”. Es con esta simbología, que María Cristina remata para describir el momento político que vive el país, donde la dinámica electoral ha hecho todo lo posible para llevarnos a un escenario dónde al final no se eligen entre las mejores opciones de la oferta electoral si no que la sociedad revela su propia degradación moral.

Por: CARLOS LAGOS

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