¡Viva la solidaridad!

ClauZ

Lo que pasó el pasado 9 de septiembre en el barrio Caicedo Bajo de Pasto por el incendio presuntamente provocado por un hombre en estado de alicoramiento y en un momento de rabia, nos ha dejado algunas enseñanzas de la situación que vivimos en la capital nariñense, pero lo bonito del asunto es que ha demostrado que en la ciudad los buenos somos más y la solidaridad como siempre es algo que nos caracteriza.

Cuando recibí la llamada el pasado jueves por un supuesto incendio jamás nos imaginamos que iba a terminar convirtiéndose en un hecho a mi parecer histórico en la ciudad. Desde que tengo uso de razón jamás en Pasto se había presentado una conflagración de tal magnitud.

Pese a que en ese instante se vivían momentos de angustia, desesperación, dolor, temor y pánico una de las cosas más bonitas era mirar a toda la comunidad y las autoridades trabajando por un bien común. Era darnos cuenta que al unir esfuerzos se lograron controlar las llamas y evitar que la situación se saliera de control. Las cosas después de ese día no han sido para menos llamativas porque desde ese momento cuando las redes sociales iniciaron a llenarse de videos y fotografías del catastrófico hecho que ocurría en ese barrio de Pasto también iniciaron las cadenas de oración y mucho más impactante los colectivos de recolección de ayudas para apoyar a estas familias en el difícil momento que estaban viviendo.

Pese a que no sabíamos cuál sería el balance del caso los nariñenses demostraron una vez más que juntos somos un mejor lugar, que solo trabajando entre todos podemos construir grandes cosas. Me llenaba de orgullo y sentimiento cuando los estados del whatsapp y las imágenes de Facebook se convirtieron en mensajes pidiendo comida, ropa, cobijas y elementos necesarios para que esas familias que inocentemente perdieron todo entendieran que no estaban solas y que por lo menos iban a recibir un plato de comida o una cobija para pasar esa fría noche.

Una vez más quedó demostrado que en Pasto, al igual que en el mundo los buenos somos más y ojalá lo entendiéramos y demostráramos constantemente para poder construir una mejor sociedad, para que todas estas cosas bonitas que existen en el corazón de las personas sean las que se muestren y ayuden a cambiar la historia. La guerra, el sufrimiento y el dolor tienen que dejar de ser el futuro de este país que está lleno de personas maravillosas que de alguna manera trabajando en conjunto puede salir adelante.

Por: Claudia Zambrano Erazo

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