Así podríamos describir en términos muy simples el centro de lo que el evangelio de este domingo nos enseña. Después de mostrarnos en las semanas anteriores el llamado como discípulos de Jesús a ser buenos samaritanos, a ser personas de oración y acción y a orar confiadamente a Dios, en una relación de hijos con el Padre, en 12,13-21, Lucas nos muestra que estas enseñanzas nos deben ubicar en la correcta relación con las cosas materiales.

 

1. Medios, no fines