Según la OMS, “al menos un 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios en su salud, constituyéndose en el cuarto factor de riesgo más importante de mortalidad en todo el mundo”, incrementándose como consecuencia del Covid-19, el cual disparo los porcentajes de inactividad, sumado al estrés producido por las múltiples noticas sobre el virus, el consumo de alimentos altos en calorías, las olas de nuevas tecnologías, largas horas de trabajo frente a un computador y por otro lado la inestabilidad económica por la falta de empleo.