El 19 de septiembre de 2013 la Diócesis de Tumaco dio vida en el puerto nariñense a La Casa de la Memoria, un espacio que permite conocer la historia de este territorio, visibilizar a las víctimas del conflicto armado y formar en cátedras de paz a los habitantes del municipio.

Sin embargo, pese a todo lo que representa este lugar para los nariñenses y principalmente para los ciudadanos de la costa pacífica y las familias víctimas del conflicto armado, hoy en día está en riesgo y sus puertas se podrían cerrar en diciembre de 2022, debido a la falta de recursos económicos.