Tragacanto

Dos versos de la canción El Plebeyo dicen: “No es distinta la sangre, ni es otro el corazón/ Señor por qué los hombres no son de igual valor.” El adjetivo peyorativo hace alusión al perteneciente a la clase ubicada en la escala más baja de la pirámide social de Roma, valorada entonces inferior por los aristócratas, los religiosos y los artesanos. Pertenecer a la plebe era ser considerado sin gens u origen que les permitiera el reconocimiento con arraigo nativo. Los plebeyos eran extraños y como tal recibían trato.